martes 19 de abril de 2011
Periodismo Responsable frente a las exigencias de los nuevos tiempos
Así como la aparición del mercantilismo produjo cambios en el periodismo entre los siglos XV y XIX, las innovaciones tecnológicas que modifican o crean nuevos medios de comunicación traen consigo una serie de renovaciones y nuevos retos para los periodistas.
El incremento de la influencia de los medios de comunicación exige implementar criterios para un uso responsable de los mismos. Con la presión que hay en las salas de redacción, departamentos de noticias, oficinas de producción, de edición; el apuro, la competencia, el raiting, la hora de cierre, la coerción de los jefes y dueños de medios, han ganado espacio al imprescindible ejercicio de detenerse a pensar en lo que se hace, en para qué se hace y el compromiso que hay que asumir.
Lo que se está pretendiendo hacer en el siglo XXI es la Comunicación Social al servicio del desarrollo en todos los sentidos. La comunicación respecto al desarrollo debe fomentar el crecimiento y el mejoramiento general de los niveles económicos, políticos, culturales, psíquicos y espirituales de la población a través de la satisfacción de sus necesidades básicas, la comunicación promueve la adquisición de conciencia sobre las realidades o problemas que se tienen.
El Informe de la Comisión Hutchins, documento redactado a raíz de la crisis de los medios norteamericanos a finales de los años 40, señaló cinco funciones que debían cumplir los medios en una sociedad: Hacer un relato comprensivo y real de los acontecimientos diarios con contexto y sentido, servir de foro para el intercambio de comentarios y críticas, proyectar la visión de la realidad de los grupos relevantes en la sociedad, presentar y explicar las metas y valores de la sociedad, y garantizar el acceso pleno a la información relevante del día.
Y precisamente el primer postulado es un requisito fundamental para que el periodista ejerza de forma responsable su profesión: la contextualización, es decir ubicar la noticia en el entorno físico o de situación, ya sea político, histórico, cultural, económico, legal, regional, nacional o de cualquier otra índole, en el cual se considere el hecho.
Sería descuidado por parte de medios y periodistas dar las informaciones de manera escueta, lo lamentable es que según los análisis de contenido realizados a los medios televisivos del país, estos no contextualizan las informaciones, sólo se preocupan por informar los hechos, sin aportar elementos nuevos, relacionar e interpretar datos, profundizar o analizar las noticias.
Los periodistas no sólo deben preocuparse por cumplir un compromiso social, también deben ocuparse de estar a la altura de los nuevos medios audiovisuales como la televisión, la radio y el internet. Estos adquieren frecuentemente nuevos dispositivos y plataformas que innovan en las formas de comunicar, por ejemplo las redes sociales facebook y twitter.
La carrera del periodista va evolucionando en función de las vanguardias tecnológicas, por eso es de considerar como una responsabilidad el mantenerse al día con las nuevas plataformas informativas, para así poderle brindar al público todas las informaciones, verdades, opiniones y hechos posibles.
Los medios de comunicación tradicionales están en la obligación de adaptarse a las nuevas tecnologías y sacarles provecho para el oficio periodístico si quieren seguir siendo leídos o escuchados; para quienes trabajaban en estos medios es necesario generar redacciones paralelas, adaptadas a las formas tan diferentes de hacer periodismo en un medio impreso y en internet.
Y es precisamente en esta era tecnológica donde los periodistas se ven presionados a saber y hacer de todo, el llamado periodismo polivalente. Muy bien lo explica José Alberto García Avilés, en la revista latinoamericana de comunicación Chasqui, donde expresa que “el periodista polivalente no es nada nuevo. Lo nuevo es que numerosas empresas de televisión ahora se están planteando adoptar la polivalencia como estrategia en la cobertura y producción de noticias.”
García Avilés menciona que son varios factores los determinantes en la toma de decisiones respecto al empleo de periodistas polivalentes: “la continuada recesión económica, de la que aún no se vislumbra salida inmediata; el descenso de la inversión publicitaria en televisión y en la red; las políticas de reducción de costes; la convergencia entre soportes que propicia la tecnología digital; y las ¨crecientes exigencias sobre los profesionales de la información¨ (un rótulo lo suficientemente vago, que puede justificar prácticamente cualquier cosa). En cualquier caso, la polivalencia es un arma de doble filo, porque corre el riesgo de convertirse en una ¨excusa¨ para intentar reducir costes, ¨hacer más con menos¨ y en definitiva, disminuir la calidad del producto informativo”.
La polivalencia es otro elemento a tener muy en cuenta cuando se habla de periodismo responsable, si se pretende que una misma persona realice el proceso de pre, post y producción, hay que estar consciente que se le saturada de trabajo y que la consecuencia es la mediana o baja calidad del producto final que es el que consumen las audiencias.
Con todos estos cambios tecnológicos y nuevas exigencias al periodismo hay un elemento que es crucial: la rapidez. Con la incorporación del internet como nuevo medio de comunicación el factor de la inmediatez alcanzó su cima. Ahora las informaciones son divulgadas por la web incluso antes de que las primeras imágenes de la noticia sean transmitidas por televisión; pero esto acarrea la gran responsabilidad de no descuidar componentes como la contextualización que ya se mencionó anteriormente.
La rapidez trae consigo el riesgo de dar noticias triviales, tergiversar o alterar las informaciones por falta de tiempo para verificar los hechos y además se pone en juego la credibilidad del medio y del periodista.
Y hablando de la credibilidad hay que admitir que los medios de comunicación se mantienen es gracias a la publicidad, aquí se ponen en juego sus intereses propios en contraposición con los de la sociedad. Por ejemplo hemos escuchado de casos en que canales de televisión temen anunciar que ciertos productos son nocivos para la salud, porque son sus principales sponsor. Parte del periodismo responsable es poner siempre primero a las audiencias.
El colombiano Javier Darío Restrepo dice a los periodistas “no esconder ni manipulen una verdad, no venderse al poder, ni a los intereses del medio o los auspiciantes por un sueldo casi siempre miserable” y nos recuerda que “a cambio se cargará con la vergüenza de no querer mirarse al espejo”
Y siguiendo la idea de Restrepo es necesario tocar el abordaje responsable de noticias cuando la realidad es tan cruda. La situación que enfrenta el país actualmente no es nada fácil, la batalla campal entre oficialismo y oposición se vive día a día en la calle, en el transporte público, en las panaderías, en las oficinas públicas y más llamativamente en la Asamblea Nacional, donde hasta golpes se han suscitado.
Hace algunas semanas vino a Venezuela el sacerdote jesuita Jorge Julio Mejía, Director del Programa para la Paz del Centro de Investigación y Educación Popular de Colombia. El sacerdote afirmó que los comunicadores debían ser periodistas humanos, no personas dispuestas a vender su conciencia en el mercado. Acotaba que hoy en día cuando se realizaban entrevistas lo que se pretendía era poner un lado en contra del otro, aumentar más aún la riña entre las partes, con la elaboración de preguntas que hacían enfurecer los unos a los otros. Mejía expresaba que se daba una alteración de las emociones por percepciones y sentimiento de grupo, se construía una imagen del enemigo y se daba la polarización.
Para los periodistas, sobre todo los que están en formación, lo dicho por el sacerdote les debe servir de guía a la hora de ejercer. Hay que humanizarnos y humanizar al otro, así construiremos un mundo más llevadero y pacifico, donde haya espacio para todas las voces. Hay que hacer periodismo humano.
El incremento de la influencia de los medios de comunicación exige implementar criterios para un uso responsable de los mismos. Con la presión que hay en las salas de redacción, departamentos de noticias, oficinas de producción, de edición; el apuro, la competencia, el raiting, la hora de cierre, la coerción de los jefes y dueños de medios, han ganado espacio al imprescindible ejercicio de detenerse a pensar en lo que se hace, en para qué se hace y el compromiso que hay que asumir.
Lo que se está pretendiendo hacer en el siglo XXI es la Comunicación Social al servicio del desarrollo en todos los sentidos. La comunicación respecto al desarrollo debe fomentar el crecimiento y el mejoramiento general de los niveles económicos, políticos, culturales, psíquicos y espirituales de la población a través de la satisfacción de sus necesidades básicas, la comunicación promueve la adquisición de conciencia sobre las realidades o problemas que se tienen.
El Informe de la Comisión Hutchins, documento redactado a raíz de la crisis de los medios norteamericanos a finales de los años 40, señaló cinco funciones que debían cumplir los medios en una sociedad: Hacer un relato comprensivo y real de los acontecimientos diarios con contexto y sentido, servir de foro para el intercambio de comentarios y críticas, proyectar la visión de la realidad de los grupos relevantes en la sociedad, presentar y explicar las metas y valores de la sociedad, y garantizar el acceso pleno a la información relevante del día.
Y precisamente el primer postulado es un requisito fundamental para que el periodista ejerza de forma responsable su profesión: la contextualización, es decir ubicar la noticia en el entorno físico o de situación, ya sea político, histórico, cultural, económico, legal, regional, nacional o de cualquier otra índole, en el cual se considere el hecho.
Sería descuidado por parte de medios y periodistas dar las informaciones de manera escueta, lo lamentable es que según los análisis de contenido realizados a los medios televisivos del país, estos no contextualizan las informaciones, sólo se preocupan por informar los hechos, sin aportar elementos nuevos, relacionar e interpretar datos, profundizar o analizar las noticias.
Los periodistas no sólo deben preocuparse por cumplir un compromiso social, también deben ocuparse de estar a la altura de los nuevos medios audiovisuales como la televisión, la radio y el internet. Estos adquieren frecuentemente nuevos dispositivos y plataformas que innovan en las formas de comunicar, por ejemplo las redes sociales facebook y twitter.
La carrera del periodista va evolucionando en función de las vanguardias tecnológicas, por eso es de considerar como una responsabilidad el mantenerse al día con las nuevas plataformas informativas, para así poderle brindar al público todas las informaciones, verdades, opiniones y hechos posibles.
Los medios de comunicación tradicionales están en la obligación de adaptarse a las nuevas tecnologías y sacarles provecho para el oficio periodístico si quieren seguir siendo leídos o escuchados; para quienes trabajaban en estos medios es necesario generar redacciones paralelas, adaptadas a las formas tan diferentes de hacer periodismo en un medio impreso y en internet.
Y es precisamente en esta era tecnológica donde los periodistas se ven presionados a saber y hacer de todo, el llamado periodismo polivalente. Muy bien lo explica José Alberto García Avilés, en la revista latinoamericana de comunicación Chasqui, donde expresa que “el periodista polivalente no es nada nuevo. Lo nuevo es que numerosas empresas de televisión ahora se están planteando adoptar la polivalencia como estrategia en la cobertura y producción de noticias.”
García Avilés menciona que son varios factores los determinantes en la toma de decisiones respecto al empleo de periodistas polivalentes: “la continuada recesión económica, de la que aún no se vislumbra salida inmediata; el descenso de la inversión publicitaria en televisión y en la red; las políticas de reducción de costes; la convergencia entre soportes que propicia la tecnología digital; y las ¨crecientes exigencias sobre los profesionales de la información¨ (un rótulo lo suficientemente vago, que puede justificar prácticamente cualquier cosa). En cualquier caso, la polivalencia es un arma de doble filo, porque corre el riesgo de convertirse en una ¨excusa¨ para intentar reducir costes, ¨hacer más con menos¨ y en definitiva, disminuir la calidad del producto informativo”.
La polivalencia es otro elemento a tener muy en cuenta cuando se habla de periodismo responsable, si se pretende que una misma persona realice el proceso de pre, post y producción, hay que estar consciente que se le saturada de trabajo y que la consecuencia es la mediana o baja calidad del producto final que es el que consumen las audiencias.
Con todos estos cambios tecnológicos y nuevas exigencias al periodismo hay un elemento que es crucial: la rapidez. Con la incorporación del internet como nuevo medio de comunicación el factor de la inmediatez alcanzó su cima. Ahora las informaciones son divulgadas por la web incluso antes de que las primeras imágenes de la noticia sean transmitidas por televisión; pero esto acarrea la gran responsabilidad de no descuidar componentes como la contextualización que ya se mencionó anteriormente.
La rapidez trae consigo el riesgo de dar noticias triviales, tergiversar o alterar las informaciones por falta de tiempo para verificar los hechos y además se pone en juego la credibilidad del medio y del periodista.
Y hablando de la credibilidad hay que admitir que los medios de comunicación se mantienen es gracias a la publicidad, aquí se ponen en juego sus intereses propios en contraposición con los de la sociedad. Por ejemplo hemos escuchado de casos en que canales de televisión temen anunciar que ciertos productos son nocivos para la salud, porque son sus principales sponsor. Parte del periodismo responsable es poner siempre primero a las audiencias.
El colombiano Javier Darío Restrepo dice a los periodistas “no esconder ni manipulen una verdad, no venderse al poder, ni a los intereses del medio o los auspiciantes por un sueldo casi siempre miserable” y nos recuerda que “a cambio se cargará con la vergüenza de no querer mirarse al espejo”
Y siguiendo la idea de Restrepo es necesario tocar el abordaje responsable de noticias cuando la realidad es tan cruda. La situación que enfrenta el país actualmente no es nada fácil, la batalla campal entre oficialismo y oposición se vive día a día en la calle, en el transporte público, en las panaderías, en las oficinas públicas y más llamativamente en la Asamblea Nacional, donde hasta golpes se han suscitado.
Hace algunas semanas vino a Venezuela el sacerdote jesuita Jorge Julio Mejía, Director del Programa para la Paz del Centro de Investigación y Educación Popular de Colombia. El sacerdote afirmó que los comunicadores debían ser periodistas humanos, no personas dispuestas a vender su conciencia en el mercado. Acotaba que hoy en día cuando se realizaban entrevistas lo que se pretendía era poner un lado en contra del otro, aumentar más aún la riña entre las partes, con la elaboración de preguntas que hacían enfurecer los unos a los otros. Mejía expresaba que se daba una alteración de las emociones por percepciones y sentimiento de grupo, se construía una imagen del enemigo y se daba la polarización.
Para los periodistas, sobre todo los que están en formación, lo dicho por el sacerdote les debe servir de guía a la hora de ejercer. Hay que humanizarnos y humanizar al otro, así construiremos un mundo más llevadero y pacifico, donde haya espacio para todas las voces. Hay que hacer periodismo humano.
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Periodismo responsable
domingo 16 de enero de 2011
sábado 8 de enero de 2011
Reseña de Crónica de una muerte anunciada
Crónica de una muerte anunciada es una novela de la pluma del Nobel de literatura 1982, Gabriel García Márquez, fue publicada en 1981 y es una de las obras más conocidas y apreciadas del autor quién tuvo la maestría de en pocas líneas plasmar con detalles el desenlace de un hecho muy anunciado. Relata en forma de reconstrucción casi periodística el asesinato de Santiago Nasar a manos de los gemelos Pedro y Pablo
Vicario.
Desde el principio del relato se cuenta que Santiago Nasar va a morir, este es un joven de 21 años, hijo de un árabe emigrado; es culpado de la desgracia de Ángela Vicario, hermana de los gemelos, que ha contraído matrimonio el día anterior y ha sido rechazada por su marido.
“Nunca hubo una muerte tan anunciada” declara quien rememora los hechos veintisiete años después, es un narrador en tercera persona y testigo de algunos hechos, cumple la función de investigador para reconstruir la historia a través de cartas, informes, sumarios, testimonios de los protagonistas y su misma memoria. Las declaraciones algunas veces coinciden, pero en otras se contradicen; sobre todo en lo referente a la desgracia de Angela Vicario.
Angela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos, tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le auguraban un porvenir incierto y ciertamente así fue. El hombre con quien se casó era Bayardo San Román que había llegado por primera vez al pueblo en agosto, seis meses antes de la boda.
La tragedia de Angela obligó moralmente a sus hermanos a tomar venganza, Pedro fue el que tuvo la iniciativa de matar a Nasar y Pablo tenía una rara dependencia de hermano menor de su gemelo.
En el pueblo prácticamente todos sabían que los hermanos Vicario iban a matar a Santiago Nasar, nadie pudo o quiso hacer algo. Desde Victoria Guzmán, cocinera de la familia de la víctima, y su hija Divina Flor; el Padre Amado, párroco del pueblo; Lázaro Aponte, un coronel retirado y alcalde quien creyó haber evitado el crimen; y a quienes más se les notó la intención de impedir el crimen Cristo Bedoya, amigo de Nasar, y Clotilde Armenta dueña de la tienda del leche del lugar de los hechos.
El autor de “El amor en los tiempos del cólera”, “Cien años de Soledad”, “El otoño del patriarca”, “El coronel no tiene quien le escriba”, y “Noticia de un secuestro” entre otros textos se esfuerza en demostrar que la vida, en ocasiones, se sirve de tantas casualidades que hacen imposible convertirla en literatura. Y es justamente aquí donde el escritor inserta el realismo mágico, en el gusto por insertar lo extraordinario dentro de la normalidad de lo cotidiano.
La prosa sencilla y precisa logra envolver de credibilidad lo exageradamente increíble, el colombiano logra mantener una tensión narrativa luego de haber anunciado la muerte del personaje principal, juega con el tiempo para que revele verdades a medida que transcurre la novela, sin embargo deja una duda intensa en los lectores.
Vicario.Desde el principio del relato se cuenta que Santiago Nasar va a morir, este es un joven de 21 años, hijo de un árabe emigrado; es culpado de la desgracia de Ángela Vicario, hermana de los gemelos, que ha contraído matrimonio el día anterior y ha sido rechazada por su marido.
“Nunca hubo una muerte tan anunciada” declara quien rememora los hechos veintisiete años después, es un narrador en tercera persona y testigo de algunos hechos, cumple la función de investigador para reconstruir la historia a través de cartas, informes, sumarios, testimonios de los protagonistas y su misma memoria. Las declaraciones algunas veces coinciden, pero en otras se contradicen; sobre todo en lo referente a la desgracia de Angela Vicario.
Angela Vicario era la hija menor de una familia de recursos escasos, tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le auguraban un porvenir incierto y ciertamente así fue. El hombre con quien se casó era Bayardo San Román que había llegado por primera vez al pueblo en agosto, seis meses antes de la boda.
La tragedia de Angela obligó moralmente a sus hermanos a tomar venganza, Pedro fue el que tuvo la iniciativa de matar a Nasar y Pablo tenía una rara dependencia de hermano menor de su gemelo.
En el pueblo prácticamente todos sabían que los hermanos Vicario iban a matar a Santiago Nasar, nadie pudo o quiso hacer algo. Desde Victoria Guzmán, cocinera de la familia de la víctima, y su hija Divina Flor; el Padre Amado, párroco del pueblo; Lázaro Aponte, un coronel retirado y alcalde quien creyó haber evitado el crimen; y a quienes más se les notó la intención de impedir el crimen Cristo Bedoya, amigo de Nasar, y Clotilde Armenta dueña de la tienda del leche del lugar de los hechos.
El autor de “El amor en los tiempos del cólera”, “Cien años de Soledad”, “El otoño del patriarca”, “El coronel no tiene quien le escriba”, y “Noticia de un secuestro” entre otros textos se esfuerza en demostrar que la vida, en ocasiones, se sirve de tantas casualidades que hacen imposible convertirla en literatura. Y es justamente aquí donde el escritor inserta el realismo mágico, en el gusto por insertar lo extraordinario dentro de la normalidad de lo cotidiano.
La prosa sencilla y precisa logra envolver de credibilidad lo exageradamente increíble, el colombiano logra mantener una tensión narrativa luego de haber anunciado la muerte del personaje principal, juega con el tiempo para que revele verdades a medida que transcurre la novela, sin embargo deja una duda intensa en los lectores.
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Reseña
El arte egipcio

Todo lo que tenga que ver con Egipto puede resultar apasionante, sus pinturas, sus esculturas, su escritura, su monumental arquitectura; es una civilización digna de admiración y estudio.
Desde que cualquier persona en cualquier parte del mundo empieza a estudiar la historia universal es imposible que no se detenga un poco en la cultura egipcia. Sus dioses, sus gobernantes, sus dinastías, sus costumbres, su arte, todo es interesante en el antiguo Egipto.
Sus inmensas y majestuosas pirámides que hoy en día despiertan la curiosidad de todos, se utilizaban como tumbas para los reyes. Los ritos funerarios egipcios son lo más interesantes a nivel mundial, la conservación de sus momias y toda la riqueza que se enterraba con ellas son sólo parte de estos.
Los dioses egipcios junto a los faraones son los más representados en pinturas y esculturas, el busto de la reina Nefertiti es uno de los más conocidos, venerados y estudiados.
Desde que cualquier persona en cualquier parte del mundo empieza a estudiar la historia universal es imposible que no se detenga un poco en la cultura egipcia. Sus dioses, sus gobernantes, sus dinastías, sus costumbres, su arte, todo es interesante en el antiguo Egipto.
Sus inmensas y majestuosas pirámides que hoy en día despiertan la curiosidad de todos, se utilizaban como tumbas para los reyes. Los ritos funerarios egipcios son lo más interesantes a nivel mundial, la conservación de sus momias y toda la riqueza que se enterraba con ellas son sólo parte de estos.
Los dioses egipcios junto a los faraones son los más representados en pinturas y esculturas, el busto de la reina Nefertiti es uno de los más conocidos, venerados y estudiados.
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Arte
martes 28 de diciembre de 2010
En el lugar del otro

Él ha tenido un mal día, todo le molesta, todas las personas le parecen despreciables, maldice los semáforos porque considera que han estado demasiado tiempo en rojo, odia los suburbios pues le parecen muy ruidosos y concurridos. Un policía le ordena detener su auto en pleno puente, mentalmente lo insulta por hacerle perder tiempo con tantas preguntas absurdas, le parece estúpido que lo interrogara como a un vulgar ladrón. Lo que él no sabe es que el policía se peleo con su esposa antes de salir de casa y cuando llegó al trabajo su superior lo amonestó por no ser lo suficientemente estricto en las alcabalas. A veces hace falta ponerse en el lugar del otro.
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cuento
lunes 27 de diciembre de 2010
Maculu
En aquella noche tormentosa el niño que había nacido sin suerte se sentía asustado, sus manos sudaban, sus ojos grandes y negros inspiraban terror a tod
o aquél que se atreviera a mirarlo. Maculu tenía ya 10 años, pero su mal aspecto lo habría hecho confundir con un viejo mendigo. ¿Cómo habría podido llegar ese niño tan pequeño a una situación tan tenebrosa?
Se oían gritos de desesperación, los corazones latían aceleradamente, las extremidades se sentían temblorosas e inmóviles al mismo tiempo; el mal invadía el pueblo, todos sentían que sus vidas acabarían en unos minutos, unos se aferraban a su religión, otros trataban de pensar en la solución más astuta para escapar de aquél peligro, unos pocos corrían en busca de refugio. Solamente Maculu estaba a la intemperie y nadie se atrevía a ayudarlo pues todos sabían que él era el causante de la desgracia.
Una gran masa arrasaba con todo lo que se encontraba a su paso, no se distinguía que era, o quienes eran, la vieja Florencia asegura que eran demonios en busca de diversión; pero nadie le cree, todos prefieren pensar que el río se les vino encima por las fuertes lluvias. El niño Maculu sí sabe lo que se les viene, él conoce su destino, se aferra con todas sus fuerzas a un tronco; sus dedos sucios intentan sujetarse, tanto sus manos como sus piernas están enrojecidas por las estacas de lo que una vez fue un fastuoso árbol.
¡Ahí viene la masa destructora! Nadie la ve venir con claridad, los más inteligentes comienzan a pensar si no será producto de una alucinación, el estruendo es indiscutible, pero podría ser la tormenta ¡Son demonios malditos! Gritaba Florencia desde su balcón... CONTINUARÁ
o aquél que se atreviera a mirarlo. Maculu tenía ya 10 años, pero su mal aspecto lo habría hecho confundir con un viejo mendigo. ¿Cómo habría podido llegar ese niño tan pequeño a una situación tan tenebrosa?Se oían gritos de desesperación, los corazones latían aceleradamente, las extremidades se sentían temblorosas e inmóviles al mismo tiempo; el mal invadía el pueblo, todos sentían que sus vidas acabarían en unos minutos, unos se aferraban a su religión, otros trataban de pensar en la solución más astuta para escapar de aquél peligro, unos pocos corrían en busca de refugio. Solamente Maculu estaba a la intemperie y nadie se atrevía a ayudarlo pues todos sabían que él era el causante de la desgracia.
Una gran masa arrasaba con todo lo que se encontraba a su paso, no se distinguía que era, o quienes eran, la vieja Florencia asegura que eran demonios en busca de diversión; pero nadie le cree, todos prefieren pensar que el río se les vino encima por las fuertes lluvias. El niño Maculu sí sabe lo que se les viene, él conoce su destino, se aferra con todas sus fuerzas a un tronco; sus dedos sucios intentan sujetarse, tanto sus manos como sus piernas están enrojecidas por las estacas de lo que una vez fue un fastuoso árbol.
¡Ahí viene la masa destructora! Nadie la ve venir con claridad, los más inteligentes comienzan a pensar si no será producto de una alucinación, el estruendo es indiscutible, pero podría ser la tormenta ¡Son demonios malditos! Gritaba Florencia desde su balcón... CONTINUARÁ
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cuento
sábado 4 de diciembre de 2010
Llegó la Navidad al C.C Vista Park
Este video es resultado de una actividad asignada para mi cátedra de Periodismo Digital; la asignación consistió en grabar una noticia con un dispositivo móvil
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Periodismo Móvil
viernes 3 de diciembre de 2010
Camilo Perdomo habla de la postmodernidad en el NURR
En un encuentro que se podría llamar íntimo, por el número reducido de asistentes, el profesor Camilo Perdomo sostuvo un conversatorio con los estudiantes de Periodismo Cultural del Núcleo Universitario Rafael Rangel. En dicha reunión Perdomo logró explicar a los jóvenes que es la postmodernidad con ejemplos sencillos y de actualidad. 
Perdomo es un hombre de baja estatura, ojos inquisidores y de un rostro muy expresivo; se considera un hombre afortunado pues cuando era preadolescente llegaron a sus manos libros que la mayoría maneja cuando está en la universidad.
Las canas de su escasa cabellera son muestra de la extensa experiencia del profesor quien es Licenciado en Educación, Licenciado en Contaduría Pública, tiene una Maestría en Pedagogía, un Ph.D. en Educación Comparada en la Universidad de Montreal. Además entre muchas otras cosas ha publicado artículos de bioética y textos sobre la postmodernidad.
El profesor comenzó su intervención contando su experiencia en la ciudad de Montreal, Canadá; donde cursó estudios y lugar que le
permitió darse cuenta de que la postmodernidad estaba en la calle y no en los libros. Los estrafalarios modos de vestir y actuar de aquellos norteamericanos eran postmodernos, pues según Perdomo lo postmoderno es lo informal.
La charla continuó con una serie de ejemplos actuales que permitieron a los estudiantes relacionar qué es lo postmoderno con asuntos del diario vivir; la música de hoy en día, los artistas como Lady Gaga y Shakira son postmodernos pues rompen con lo establecido y son bastante informales.
El grupo de estudiantes escuchaba atento la conferencia, reía y se mostraba receptivo a la explicación y ejemplos curiosos de Perdomo; el calor inoportuno del momento no fue impedimento para que se realizara la productiva charla.
La postmodernidad es un crítica a la modernidad y por lo tanto a la base de esta “la razón”, el profesor señaló que además de esto lo que define a la modernidad es la verdad, la certeza, lo global, lo comprobable, lo cuantificable y medible; la postmodernidad es lo que viene luego de la modernidad puntualizó el catedrático.
Perdomo prosiguió a realizar una especie de lectura postmoderna del Génesis de la biblia, habló de la creación de la especie humana, de la implantación del trabajo no como una obra divina sino como un castigo. Explica que al principio el centro del universo era Dios, luego pasó a ser el hombre y por último gobernaba el ansia de poder También acotó que la frase que inauguró la postmodernidad fue “Dios ha muerto”.
Para finalizar habló de que para la postmodernidad el futuro no existe, pues es imposible controlar todos los factores externos que nos rodean, sabemos que hacemos ahora pero no que haremos o que pasará en un minuto. Perdomo indicó que la postmodernidad es un postulado pero que no explica nada.

Perdomo es un hombre de baja estatura, ojos inquisidores y de un rostro muy expresivo; se considera un hombre afortunado pues cuando era preadolescente llegaron a sus manos libros que la mayoría maneja cuando está en la universidad.
Las canas de su escasa cabellera son muestra de la extensa experiencia del profesor quien es Licenciado en Educación, Licenciado en Contaduría Pública, tiene una Maestría en Pedagogía, un Ph.D. en Educación Comparada en la Universidad de Montreal. Además entre muchas otras cosas ha publicado artículos de bioética y textos sobre la postmodernidad.
El profesor comenzó su intervención contando su experiencia en la ciudad de Montreal, Canadá; donde cursó estudios y lugar que le
permitió darse cuenta de que la postmodernidad estaba en la calle y no en los libros. Los estrafalarios modos de vestir y actuar de aquellos norteamericanos eran postmodernos, pues según Perdomo lo postmoderno es lo informal.La charla continuó con una serie de ejemplos actuales que permitieron a los estudiantes relacionar qué es lo postmoderno con asuntos del diario vivir; la música de hoy en día, los artistas como Lady Gaga y Shakira son postmodernos pues rompen con lo establecido y son bastante informales.
El grupo de estudiantes escuchaba atento la conferencia, reía y se mostraba receptivo a la explicación y ejemplos curiosos de Perdomo; el calor inoportuno del momento no fue impedimento para que se realizara la productiva charla.
La postmodernidad es un crítica a la modernidad y por lo tanto a la base de esta “la razón”, el profesor señaló que además de esto lo que define a la modernidad es la verdad, la certeza, lo global, lo comprobable, lo cuantificable y medible; la postmodernidad es lo que viene luego de la modernidad puntualizó el catedrático.
Perdomo prosiguió a realizar una especie de lectura postmoderna del Génesis de la biblia, habló de la creación de la especie humana, de la implantación del trabajo no como una obra divina sino como un castigo. Explica que al principio el centro del universo era Dios, luego pasó a ser el hombre y por último gobernaba el ansia de poder También acotó que la frase que inauguró la postmodernidad fue “Dios ha muerto”.
Para finalizar habló de que para la postmodernidad el futuro no existe, pues es imposible controlar todos los factores externos que nos rodean, sabemos que hacemos ahora pero no que haremos o que pasará en un minuto. Perdomo indicó que la postmodernidad es un postulado pero que no explica nada.
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Camilo Perdomo,
Postmodernidad
miércoles 1 de diciembre de 2010
¡Protestamos contra la ley de educación! ¡No dejamos estudiar!

En medio del estruendo de la bomba que arrojaron en el baño adyacente a mi salón de clases pienso algo asustada en lo insólito de los hechos, aunque ya estoy acostumbrada todavía mi mente no puede procesar cómo en una casa de estudios superiores el escándalo reina constantemente. Esta vez la excusa de la “manifestación” era comunicar el desacuerdo de los estudiantes con la nueva Ley Orgánica de Educación.
Los alborotados de siempre salieron corriendo colocándose la franela en la cabeza, haciendo un escándalo que para colmo presencie en primera fila por la localización “privilegiada” de mi salón de clases de Periodismo Interpretativo. Por unas ventanas panorámicas vi como se dirigían al punto de manifestación no pacífica de siempre, La Concepción. ¡Dios, me va tocar caminar mucho para poder salir de aquí!
Gracias a Dios hoy la profesora si decidió terminar la clase temprano, aún recuerdo el día en el que por seguir con el ánimo de aprender en medio de la huelga, me tocó saltar por una ventana para no continuar ahogándome a causa de una bomba lacrimógena que arrojaron al pasillo.
Salgo del aula de clases apresurada para ver qué alternativas de salida tenía, ¡Oh Dios! Veo como secuestran un camión de productos embutidos, ya adelanto que la manifestación va a estar fea y que definitivamente me va a tocar caminar mucho para salir de la universidad. Como medida preventiva me voy a un lugar seguro a esperar que la cuestión se calme un poco, no puedo evitar recordar la vez que iba camino a tomar el vehículo que me sacaría de una protesta cuando vi venir una manada de encapuchados huyendo de los ataques de la policía, muy asustada corrí juntos a ellos y para no sentirme delincuente dejé que el espíritu aventurero y revolucionario me invadiera hasta llegar a un lugar donde estuviera fuera de peligro.
Volviendo al día de mi clase de Periodismo Interpretativo, mientras espero que la situación se apacigüe para irme sin riesgos a mi casa pienso en el motivo de la protesta de hoy “el desacuerdo con la nueva Ley Orgánica de Educación”. Muy convincente: No están de acuerdo con ley de educación, no dejan estudiar por lo tanto. Ahora todo tiene sentido para mí.
Veo la situación un poco calmada así que me voy a casa, espero volver mañana para escuchar las consecuencias de los hechos.
Los alborotados de siempre salieron corriendo colocándose la franela en la cabeza, haciendo un escándalo que para colmo presencie en primera fila por la localización “privilegiada” de mi salón de clases de Periodismo Interpretativo. Por unas ventanas panorámicas vi como se dirigían al punto de manifestación no pacífica de siempre, La Concepción. ¡Dios, me va tocar caminar mucho para poder salir de aquí!
Gracias a Dios hoy la profesora si decidió terminar la clase temprano, aún recuerdo el día en el que por seguir con el ánimo de aprender en medio de la huelga, me tocó saltar por una ventana para no continuar ahogándome a causa de una bomba lacrimógena que arrojaron al pasillo.
Salgo del aula de clases apresurada para ver qué alternativas de salida tenía, ¡Oh Dios! Veo como secuestran un camión de productos embutidos, ya adelanto que la manifestación va a estar fea y que definitivamente me va a tocar caminar mucho para salir de la universidad. Como medida preventiva me voy a un lugar seguro a esperar que la cuestión se calme un poco, no puedo evitar recordar la vez que iba camino a tomar el vehículo que me sacaría de una protesta cuando vi venir una manada de encapuchados huyendo de los ataques de la policía, muy asustada corrí juntos a ellos y para no sentirme delincuente dejé que el espíritu aventurero y revolucionario me invadiera hasta llegar a un lugar donde estuviera fuera de peligro.
Volviendo al día de mi clase de Periodismo Interpretativo, mientras espero que la situación se apacigüe para irme sin riesgos a mi casa pienso en el motivo de la protesta de hoy “el desacuerdo con la nueva Ley Orgánica de Educación”. Muy convincente: No están de acuerdo con ley de educación, no dejan estudiar por lo tanto. Ahora todo tiene sentido para mí.
Veo la situación un poco calmada así que me voy a casa, espero volver mañana para escuchar las consecuencias de los hechos.

